La Casa Farnsworth, diseñada por Ludwig Mies van der Rohe es el icono absoluto de la arquitectura minimalista.
Siete décadas después, sus principios siguen siendo el punto de referencia más riguroso para entender el minimalismo arquitectónico de verdad.
¿Qué es la Casa Farnsworth?
La Casa Farnsworth es una vivienda unifamiliar de una sola planta construida en acero y vidrio, diseñada por Ludwig Mies van der Rohe entre 1945 y 1951 en Plano, Illinois. Fue encargada por la doctora Edith Farnsworth como residencia de fin de semana a orillas del río Fox, a 90 km de Chicago.
Su importancia no reside en su tamaño ni en su programa, sino en su radicalidad: lleva los principios del Movimiento Moderno hasta un punto al que ninguna obra anterior había llegado. Elimina todo lo que no es imprescindible y lo que queda —estructura, espacio y luz— resulta de una coherencia difícil de encontrar en la historia de la arquitectura.
Principios de la arquitectura minimalista en la Casa Farnsworth
Mies van der Rohe acuñó la frase “menos es más” para resumir su filosofía: la convicción de que eliminar lo superfluo no empobrece el espacio sino que lo libera. No es un eslogan, sino el resultado de décadas de trabajo para demostrar que una planta bien resuelta con pocos elementos siempre supera a una planta complicada con muchos.
La Casa Farnsworth es la prueba más radical: todo lo que ves tiene una razón de ser, y nada de lo que necesitaría una razón está.
Los principios que Mies aplicó en la Casa Farnsworth son los mismos que definen la mejor arquitectura minimalista contemporánea:
- Eliminación del ornamento. Cada componente tiene una función estructural o espacial. Su apariencia es consecuencia directa de esa función, no una decisión estética independiente.
- Pureza estructural. La estructura no se oculta ni se disimula: se muestra con total transparencia. Los pilares de acero, los perfiles de los forjados y las carpinterías de vidrio son exactamente lo que parecen.
- Espacio abierto y continuo. El interior es un único espacio fluido sin divisiones permanentes. La vida doméstica ocurre en un lugar cuya organización depende del mobiliario y la luz, no de las paredes.
- Transparencia visual. Las fachadas de vidrio de suelo a techo hacen que los límites entre interior y exterior sean casi inexistentes. El paisaje entra, la mirada sale.
- Integración con el entorno. El bosque, la luz cambiante y el paso de las estaciones forman parte de la experiencia interior tanto como el suelo de travertino o el techo de acero.

Estructura y materiales de la Casa Farnsworth
La vivienda se apoya en ocho pilares de acero que elevan el volumen sobre el terreno, generando una ligereza total. Los pilares se sitúan en el exterior del plano de vidrio, liberando el interior de cualquier condicionante estructural. El único elemento fijo en planta es un núcleo central de madera que concentra cocina, baños e instalaciones. Todo lo demás es espacio continuo.
La paleta de materiales se reduce a tres: acero pintado en blanco, que desaparece visualmente para ceder protagonismo al espacio; vidrio de gran formato, que convierte las fachadas en marcos vivos del paisaje; y travertino romano en el pavimento, cuya calidez equilibra la frialdad de los otros dos materiales y actúa como módulo compositivo de toda la planta.
Influencia de la Casa Farnsworth en la arquitectura actual
Su huella en la arquitectura actual es enorme. La Glass House de Philip Johnson, construida ese mismo año en Connecticut, aplica los mismos principios con variaciones propias. La Casa Rufo de Alberto Campo Baeza demuestra que la lección de Mies puede trasladarse a la arquitectura española sin perder intensidad.
Los mejores estudios escandinavos y japoneses de las últimas décadas han desarrollado variantes del minimalismo que deben tanto a Mies como a sus tradiciones locales.




