La arquitectura moderna es el movimiento arquitectónico surgido a principios del siglo XX, aproximadamente entre 1920 y 1970, que rompe con la ornamentación tradicional para priorizar la función, la geometría limpia y materiales como el hormigón armado, el acero y el vidrio.
No debe confundirse con lo “actual”: es un periodo histórico concreto, distinto de la arquitectura contemporánea, que es la que se produce hoy en el siglo XXI.
Características de la arquitectura moderna
Las características principales de la arquitectura moderna son la función como principio de diseño, la planta y la fachada libres, la simplicidad geométrica y la conexión con el exterior a través del vidrio.
- La forma sigue a la función. Cada elemento del edificio tiene que cumplir una utilidad real. La decoración por decoración desaparece del proyecto.
- Plantas y fachadas libres. El hormigón y los pilares de acero dejan de necesitar muros de carga, lo que permite diseñar espacios interiores amplios, diáfanos y mucho más flexibles.
- Simplicidad geométrica. Predominan las líneas rectas, los volúmenes puros y los techos planos, frente a la profusión decorativa de estilos anteriores.
- Conexión con el exterior a través del vidrio. Los grandes ventanales y los muros cortina difuminan el límite entre interior y exterior, y dejan entrar la luz natural como protagonista del espacio.
Los 5 puntos de la arquitectura moderna de Le Corbusier
Los 5 puntos de la arquitectura moderna, formulados por Le Corbusier en 1927, son los pilotis, la planta libre, la fachada libre, la ventana horizontal y la terraza-jardín.
- Los pilotis: elevar el edificio sobre pilares para liberar la planta baja y facilitar la circulación.
- La planta libre: organizar el interior sin las restricciones de los muros de carga.
- La fachada libre: diseñar el exterior de forma independiente a la estructura portante.
- La ventana horizontal: huecos alargados de extremo a extremo que reparten la luz de manera uniforme.
- La terraza-jardín: recuperar en la cubierta el suelo que ocupa el edificio, convirtiéndola en un espacio verde y habitable.
¿Cuáles son los edificios más emblemáticos de la arquitectura moderna?
Entre los edificios más representativos de la arquitectura moderna están la Villa Savoye, la Casa de la Cascada, el Pabellón de Barcelona y la Escuela de la Bauhaus.
- Villa Savoye (Francia). Diseñada por Le Corbusier, es la traducción más literal de sus cinco puntos a un edificio real.

La curva de su planta baja no es un capricho estético, sino una solución funcional: dejaba espacio para que el coche pudiera girar, reflejo de hasta qué punto el automóvil condicionó la arquitectura moderna.
Esta fascinación por la máquina y la velocidad también dio lugar a una corriente propia, el Futurismo, que convirtió el movimiento, la tecnología y el automóvil en algunos de sus principales referentes.
- Casa de la Cascada (Estados Unidos). Obra de Frank Lloyd Wright, muestra cómo la arquitectura moderna también puede integrarse con el entorno natural en lugar de imponerse sobre él.

- Pabellón de Barcelona (España). Firmado por Mies van der Rohe, es el edificio que popularizó la máxima “menos es más”.

- Escuela de la Bauhaus (Alemania). Proyectada por Walter Gropius, fue el lugar donde confluyeron diseño industrial, arte y arquitectura funcional.

¿En qué se diferencia la arquitectura moderna de la contemporánea?
La arquitectura moderna es el movimiento histórico del siglo XX (racionalismo, funcionalismo, Bauhaus), mientras que la arquitectura contemporánea es la que se produce en el siglo XXI e incluye corrientes como el deconstructivismo, la arquitectura bioclimática o el high-tech.
Son dos conceptos distintos que suelen confundirse, precisamente porque comparten un vocabulario parecido: líneas limpias, funcionalidad, ausencia de ornamento.
La diferencia está en la época y en las prioridades: la arquitectura contemporánea añade a esos principios cuestiones que hace un siglo apenas existían, como la eficiencia energética, la sostenibilidad de los materiales o el uso de tecnología de simulación y fabricación digital.
Entender estos principios no es solo un ejercicio de historia: muchas de las decisiones que definían la arquitectura moderna hace un siglo, la luz natural, la planta abierta, la honestidad de los materiales, siguen siendo hoy la base de cómo proyectamos una vivienda actual.
En Noranta partimos de esa misma lógica, adaptada a las necesidades y a los criterios de sostenibilidad del presente.




